Los nombres de estos 6 valientes son: Josep Rey (51 años), José Luis Peña (50 años), Juan Antonio Lloret ( 48 años), Joaquín Gimeno (40 años), Josep Meseguer (39 años), y Oscar Massot(19 años). Mención especial para nuestro chófer Josep María, que tenia la importante misión de llevar la furgoneta con nuestros equipajes durante todo el recorrido, además de asumir las labores de coche escoba y avituallamiento.
La primera novedad fue que nuestro punto de partida no iba a ser Hondarribia, como en un principio estaba planeado, sino San Sebastián, ya que nos falló el hotel que teníamos reservado en Hondarribia. Esto suponía alargar en casi 30 km. la primera etapa añadiendo, además, el mítico puerto de Jaizkibel.
Llegada a San Sebastián sobre las 7,15 de la tarde. Lo primero era buscar el hostal en el que nos íbamos a alojar. Se trataba de un piso reconvertido en hostal y regentado por una tal señora Milagros. Nos alojamos en 2 habitaciones, una de 2 camas y otra de 4. El chófer dormiría durante toda la ruta en la furgoneta.
Después de instalarnos fuimos a dar un paseo por San Sebastián y a cenar.
Tras la cena, fuimos a ver donde estaba aparcada la furgoneta. Observamos como el chófer dormía plácidamente sobre los asientos delanteros, y que las bicicletas seguían perfectamente en su sitio, medio desmontadas en la parte trasera de la furgoneta. Así que nos fuimos tranquilamente a dormir, con el típico nerviosismo de la noche que precede a un gran acontecimiento ciclista.
1ª Etapa: Sábado, 4 de Agosto. San Sebastián Erro: 129 km. Desnivel acumulado: 3.200 m.Puertos: Jaizkibel Artesiaga Erro.
Nos levantamos antes de las 7 de la mañana. Lo primero, mirar por la ventana para ver el tiempo. El día amanece nublado. Después de dejar los equipajes en la furgoneta, nos lanzamos a la búsqueda de una cafetería para desayunar. A esas horas tan tempranas, estaba todo prácticamente cerrado. Milagrosamente encontramos cerca de la playa de la Concha, una cafetería "de lujo" en la que tomamos un exquisito desayuno.
Los nervios flotaban en el ambiente; el gran día había llegado. Los ánimos están por las nubes.
Después de preparar las bicicletas y de vestirnos adecuadamente para "la ocasión", nos hacemos la foto de rigor con la playa de la Concha al fondo.
Empiezan a caer algunas gotas; pero nos montamos sobre las bicicletas y comenzamos nuestra gran aventura. Tenemos algunas dificultades para salir de San Sebastián, por la gran cantidad de cruces y rotondas que nos encontramos. El tráfico es intenso y, además, empieza a llover.
En el km. 10 comenzamos a subir el puerto de Jaizkibel con una lluvia bastante intensa. Los primeros en coronar son Oscar y José Luis, circunstancia que se repetirá en prácticamente todos los puertos de la ruta.
Llegamos a Behovia, y seguimos con los mismos problemas de cruces, rotondas, tráfico intenso y lluvia. Nos vemos obligados a parar en el arcén de una rotonda, porque tenemos deslocalizada a la furgoneta. José Luis intenta llamar al chofer por medio de su teléfono móvil. Después de varios intentos, el chófer logra comunicar con nosotros desde una cabina. Al parecer el hombre está "muy nervioso". Se ha perdido y con lo de la lluvia no sabe que hacer. Cuando José Luis le pregunta donde está, le contesta que está en Begoña, cuando en realidad está leyendo un cartel que pone Behovia. La lluvia se vuelve muy intensa. En todo este jaleo, vuelve a sonar el teléfono de José Luis, y cuando todos creemos que es el chófer, resulta que nos llama la señora Milagros, la del hostal, sobre unas extrañas historias sobre que alguien le ha robado unas imágenes porque dice que nos hemos dejado la puerta abierta y las luces encendidas, cosa que no es cierta.
Entretanto, la lluvia se ha transformado en diluvio y tenemos que refugiarnos bajo un puente.
A Josep Rey se le ocurre la brillante idea de comprar unos bollos mientras esperamos que amaine la lluvia, ya que sería lo único que comeríamos hasta llegar a Erro, aparte de las consabidas barritas energéticas.
Después de juntarnos con la furgoneta, seguimos hacia Vera de Bidasoa. Unos kilómetros antes de llegar, José Luis pincha. Se quedan algunos para ayudarle. La lluvia es ahora una auténtica tromba de agua, pero cuando llegamos a Vera de Bidasoa decidimos continuar, porque nada presagia que vaya a mejorar el tiempo. Pasamos por las localidades de Sumbilla, Oronoz e Irurita. Comenzamos la subida al puerto de Artesiaga. Son 15 km. de dura ascensión por un asfalto en pésimo estado. Después de los primeros 8 km., la lluvia deja paso a una fría e intensa niebla. Al coronar el puerto, tenemos que meternos en la furgoneta hasta que lleguen todos, porque hace tanto frío que parece que sea invierno. La bajada del puerto hay que hacerla con mucho cuidado, porque el asfalto está en un estado lamentable. Josep Rey pincha en mitad del descenso.
Atravesamos las localidades de Eugui y Zubiri. Aquí se toma el desvío hacia Erro, a donde llegamos después de subir el pequeño puerto de Erro. La hora de llegada fue las 17,30 horas. En nuestro estómago solo quedaban los restos de unas pocas barritas energéticas, ya que entre unas cosas y otras no pudimos parar a almorzar. El alojamiento lo teníamos en el hostal "Erro". Después de ducharnos y de comer algo, nos fuimos de excursión con la furgoneta hasta Roncesvalles, donde vimos multitud de peregrinos, tanto a pie como en bicicleta de montaña. La cena la hicimos en el mismo hostal, a base de abundantes espaguetis. Después a dormir para recuperarse bien ya que, para ser el primer día, había resultado mas agotador de lo previsto.
2ª Etapa: Domingo,
5 de Agosto. Erro-Hecho: 112 km.
Desnivel acumulado: 2.200 m.
Puertos: Mezquiriz Remendía Portillo de Laza Zuriza El Vedao.
Nada más salir de Erro, comienza la ascensión al suave puerto de Mezquiriz. Después de coronar el puerto, pasamos por Espinal, Arive, Garayoa. Estamos en pleno Pirineo Navarro. Seguimos hacia Abaurrea, pasamos el puerto de Remendía y llegamos a Escaroz. Continuamos hacia Ochagavía, en donde tomamos el desvío hacia Izalzu y, poco después, coronamos el puerto del Portillo de Laza , que se hace más duro de lo esperado(al inicio de la subida y a mano izquierda,está el desvío hacia el famoso puerto de Larrau). Pasamos por Uztarroz y llegamos a Isaba, precioso pueblo del Pirineo Navarro. Aquí paramos a almorzar unos deliciosos bocadillos de pimientos, queso y jamón.
A pocos kilómetros de salir de Isaba, tomamos un cruce a la derecha que nos llevará al valle de Ansó, a través del puerto de Zuriza, de 9 kilómetros, y que es bastante duro en sus tres primeros y en los dos últimos.
Además, empieza a notarse ya el calor. Justo al coronar el puerto, entramos en la provincia de Huesca y comienza el Pirineos Aragonés. Después de bajar el puerto, atravesamos el típico pueblo de Ansó y, tras un desvío a la izquierda, comenzamos a ascender el puerto de El Vedao que se hace bastante duro; y es que los kilometros acumulados se dejan notar. Por fin llegamos al pueblo de Hecho a las 16,45 horas, punto final de la segunda etapa. Nuestro alojamiento estaba en el hotel "Lo Foratón". Después de descansar y comer algo, nos vamos con la furgoneta a visitar la Selva de Oza con su famosa "Boca del Infierno", especie de desfiladero encerrado entre montañas y de una belleza espectacular. Después, cena con más espaguetis y a dormir.

Puertos: Puyarrón Aisa Angelé Cotefablo.
Comenzamos la etapa a las 8,15 de la mañana. Salimos sin desayunar y, después de 15 km. suaves llegamos al pueblo de Jasa. Antes del pueblo, hay un puente sobre el río Osia, en el que paramos a desayunar con bollos y queso del chofer, nuestro Josep María. Uno de los miembros del grupo, Joaquín, ha pasado mala noche por una mala digestión de la cena, y no puede desayunar nada.
Después de Jasa, llegamos a Aisa tras pasar por el puerto de Puyarrón. Nada mas salir de Aisa comienza el puerto de Aisa para llegar a Borau. Y en el mismo Borau comienza el puerto del Angelé. Estos tres últimos puertos son cortos pero de bastante dureza, además están muy juntos. Finalmente llegamos a Jaca, después de 49 kilómetros desde que habíamos salido de Hecho. Joaquín tiene que irse a su apartamento a recuperarse, porque se encuentra bastante mal del estómago. Más tarde, su mujer lo llevaría a Broto en coche.
El resto del grupo, después de almorzar en Jaca, se dirige a Sabiñanigo, para tomar el desvío hacia Biescas, en pleno Valle de Tena. En Biescas, se toma un desvío a la derecha dirección a Broto. Entre Biescas y Broto, se atraviesa el famoso puerto de Cotefablo, y que a los miembros del grupo se les hace muy duro, principalmente porque a sus rampas y a su longitud se une un fortísimo calor. A más de uno se le queman las orejas y la nariz,sobre todo a José Luis. Todos llegan bastante colorados; y es que el puerto de Cotefablo, con ese calor, no es para tomárselo a broma. En Broto se reincorpora Joaquín, bastante recuperado de sus males estomacales.
Hasta allí había venido a vernos Prudenci Borrell, un compañero del Club Ciclista Flix que no había podido venir a la Transpirenaica por motivos familiares. Estaba con su familia en un camping de Boltaña.
Nos acompañó durante la cena, y quedamos en que al día siguiente nos acompañaría durante unos kilómetros. El alojamiento era en la casa rural "Los Aranes", en las afueras de Broto. Teníamos 2 habitaciones abuhardilladas muy pequeñas para los 6, en las que estuvimos con cierta incomodidad. De hecho, dos ciclistas tuvieron que dormir con un colchón en el suelo, y con mucho cuidado de no golpearse la cabeza con el techo. Como anécdota curiosa mencionar que cuando ya estabamos todos acostados, José Luis volvió a recibir otra curiosa llamada de la Sra. Milagros, del hostal de San Sebastián. Al parecer ya habían aparecido las imágenes "robadas".
4ª Etapa: Martes ,7 de Agosto. Broto Castejón de Sos: 102 km. Desnivel acumulado: 1.900 m.Puertos: Fanlo Collado de Añisclo Foradada.
Salimos a las 7,45 de la mañana de la casa rural de Broto. A los 3 kilómetros, en el pueblo de Sarvisé, paramos a desayunar. Encontramos un lugar de pic-nic en la misma cuneta, con mesas y sillas de madera, en donde dimos buena cuenta de un montón de viandas que habíamos comprado el día anterior en un supermercado de Broto. Del mismo Sarvisé, sale una carretera a la izquierda en la que comienza el puerto de Fanlo. Este puerto tiene cierta dureza con sus 12 kilómetros de longitud y rampas de porcentaje respetable,sobre todo en los últimos kilómetros. De todas formas, aunque sea en subida, es una maravilla respirar el aire puro y limpio del Pirineo a las 8 de la mañana montado en una bicicleta en una carretera vacía de coches y con una climatología excepcional para la práctica del ciclismo. Subiendo el puerto encontramos a unos burros que por lo visto también iban de travesía. A mitad de puerto, José Luis tuvo un pequeño percance con un automóvil blanco que no le alcanzó por detrás con el espejo retrovisor por milímetros.
Después de reagruparnos en lo alto del puerto, iniciamos un descenso de 6 kilómetros que tras dejar atrás los pueblos de Fanlo y Nerin nos llevará al comienzo del segundo puerto de la jornada. Se trata del puerto del Collado de Añisclo. Este puerto comienza con 4 kilómetros de duras rampas. En este punto, paramos a contemplar el mirador del Cañón de Añisclo, uno de los mas bellos parajes de todo el Pirineo. El puerto termina 2 kilómetros pasado el mirador. Después de un largo descenso en el que la carretera corre paralela al llamado Desfiladero del río Vellos, llegamos a la localidad de Puyarruego, donde está Prudenci esperándonos en un puente. Va equipado "de domingo",montando a su flamante Cannondale, con la que nos va a acompañar este día durante unos cuantos kilómetros. Dejamos atrás el cruce de Escalona y nos dirigimos a Aínsa por una carretera buenísima y que pica hacia abajo. Una vez que hemos llegado a Aínsa, nos dirigimos al parque para reponer fuerzas con un merecidísimo almuerzo con las exquisiteces que llevábamos en la furgoneta. El almuerzo fue largo y animoso bajo la fresca sombra de los árboles del parque. Pero afuera nos aguardaba un sofocante calor. Al poco de salir de Aínsa, el termómetro de Juan Antonio marca 37 grados. Un calor muy considerable para atacar la tercera dificultad montañosa del día: el puerto de la Foradada. Antes de comenzar el puerto, Prudenci se despide de nosotros y da media vuelta para volver al camping donde estaba su familia. Nosotros seguimos la ascensión del puerto, que se hace muy duro por el calor. Una vez reagrupados en la cima, reemprendemos la marcha dirección a Campo. La carretera sigue ahora paralela al río Esera, a lo largo de un desfiladero llamado el Congosto del Ventamillo hasta Castejón de Sos. Nos quedamos a un kilómetro antes de llegar a Castejón de Sos, en un pueblo llamado El Run, donde teníamos alojamiento en el albergue del mismo nombre. Eran las tres de la tarde. Lo primero que hicimos al llegar fue tomar un buen baño de agua helada en una gran fuente que había en el patio del mismo albergue. El agua fría les sentó de maravilla a nuestras castigadas piernas.
Después de ducharnos, tres miembros del grupo: Juan Antonio, Josep Rey y Joaquín buscaron una casa rural para pasar la noche, porque la idea de dormir en una habitación con un montón de gente en el albergue no les seducía demasiado. El chófer, Josep Maria, también durmió en la casa rural, abandonando por una noche su lugar de descanso habitual durante la ruta: la furgoneta. Los otros tres miembros del grupo: José Luis, Josep Meseguer y Oscar durmieron en el albergue sin problemas.
Por la tarde fuimos a dar una vuelta por Benasque. Visita a Barrabés y cena en una pizzería. Después, vuelta a El Run y a dormir.
5ª Etapa: Miércoles, 8 de Agosto. Castejón de Sos Sort: 106 km. Desnivel acumulado: 1.600 m.Puertos: Coll de Fades Perves.
Nos levantamos como siempre a las 7 de la mañana. Desayunamos en el albergue y emprendemos la marcha.
A un kilómetro pasado El Run atravesamos Castejón de Sos después de hacer un cruce a la derecha. Poco después atravesamos la localidad de Bisaurri, donde vemos desde la carretera la fábrica de agua mineral de la marca Veri. Comenzamos a ascender el puerto de Fades, de 10 km. de longitud, con un tiempo atmosférico ideal para la práctica del ciclismo. Al coronar este puerto pincha Oscar. Mientras se queda con el chófer para arreglarlo, los demás nos adelantamos para ir haciendo kilómetros. Pasamos por la localidad de Las Paules y por el llamado Coll de la Espina, que por el lado que vamos apenas tiene 2 kilómetros de suave ascenso.
Después comienza una prolongada bajada, atravesando Noales, hasta que llegamos al cruce con la carretera N-230, que baja desde Viella. Entramos en la provincia de Lleida. Seguimos por la carretera nacional en suave descenso hasta Pont de Suert. Pasados 7 kilómetros de este pueblo comienza el ascenso al puerto de Perves, de 14 kilómetros de longitud. A mitad de ascensión se encuentra la localidad de Vin de Llevata, que coincide con un pequeño descanso del puerto. Después de coronar, a 2 kilómetros, se encuentra Perves. Es un pueblo muy pequeño y que en ese momento sólo tenía 2 habitantes, con los que coincidimos en la plaza mientras dábamos cuenta de un suculento almuerzo. Al reemprender la marcha, Oscar vuelve a pinchar. Después de arreglar el pinchazo continuamos descendiendo el puerto camino de La Pobla de Segur.
En este último tramo vamos dando relevos sin darnos cuenta de que Josep Rey se ha quedado sólo a cierta distancia. Al llegar a La Pobla de Segur, nos manifiesta su lógico enfado pasando delante de todos y dejándonos clavados (ya no le volvimos a ver el pelo hasta la llegada de Sort). Tras abandonar La Pobla de Segur, vamos por una carretera que sube lentamente hacia Sort, punto final de esta etapa. Esta carretera tiene una serie de túneles que se bordean por una carretera que va por el exterior de cada túnel. Vemos a bastante gente con trajes de neopreno practicando deportes de aventura.Nos hacemos unas fotos en el paisaje paradisiaco del "Estret de Collegats". En una de estas carreteras que evita un túnel, tenemos un pequeño incidente con un perro, en el que Juan Antonio se ve obligado a realizar un sprint a lo "Cipollini" para evitar el feroz ataque del animalito.
Llegamos a Sort sobre las dos de la tarde. Nos dirigimos al hostal "Can Josep", en el que teníamos el alojamiento. Estaba en las afueras del pueblo y justo al lado del cartel de "Port del Cantó", uno de los platos fuertes de la etapa del día siguiente.
Comida en el propio hostal y por la tarde visita de rigor a Sort,comprando lotería de Navidad en "La Bruixa dOr",como no podía ser menos.
José Luis y el chófer se fueron a dar un baño a las frías aguas del Noguera Pallaresa,mientras veian practicar rafting.
Cena extraordinaria:abundante,de calidad y barata,en el propio hostal.Lo recomendamos.Después a dormir.
6ª Etapa: Jueves, 9 de Agosto. Sort Pobla de Lillet: 137 km. Desnivel acumulado: 2.750 m.Puertos: Cantó Super Molina La Creueta
Nos levantamos sobre las 7, como de costumbre.
Había un cierto temorcillo entre los miembros de la expedición, porque la de hoy se consideraba la etapa reina, con sus 137 km. y los 3 colosos que nos aguardaban.
El hostal donde habíamos dormido estaba justo a pie del puerto del Cantó, así que se empezaba a subir prácticamente sin calentar y, además, los 9 primeros kilómetros del puerto del Cantó son los mas duros.
Josep Rey pretendía salir antes que los demás y desayunar después, con el fin de hacer lo mas duro del puerto con el estomago vacío. Pero lo que tuvo que hacer primero, mientras los demás desayunábamos, fue arreglar su bicicleta pinchada.
Al final Josep y Joaquin comienzan en solitario a ascender el puerto .
El puerto tiene 22 km. de subida, que no se hacen demasiado duros,salvo por la longitud del mismo.
Después de un largo descenso, atravesamos Pallerols y Adrall, y llegamos a La Seu DUrgell. Nuestro ruta sigue el recorrido del río Segre. Llegamos a Bellver de Cerdanya donde damos cuenta de un merecido almuerzo. Después continuamos hasta Alp, donde empieza la ascensión al segundo coloso del día: Super Molina.
Nada mas abandonar Alp cambia la climatología, apareciendo un viento frío en contra, que convierte la subida en un calvario. Algunos llegan arriba realmente cansados, y es que el viento ha endurecido considerablemente la larga ascensión a esta famosa estación de esquí.
Curiosamente, al llegar arriba, nos encontramos a un grupo de jóvenes que estaban haciendo la Transpirenaica en bicicleta de montaña,en sentido contrario al nuestro. Uno de ellos había roto un radio. Tuvieron mucha suerte de encontrarnos porque Josep Meseguer, que es un experto mecánico, les cambió el radio en un santiamén. Después de comer algo, atacamos la ascensión al famoso puerto de la Creueta, que son sólo 5 km., pero que se hacen durillos por la presencia de un viento helado, propio de la alta montaña, y es que estamos próximos a los 2.000 metros de altitud(en realidad es el techo de nuestra ruta,con 1916 m. de altitud). En lo alto del puerto hace un frío considerable, así que nos ponemos los chubasqueros e iniciamos un largo descenso de 23 km. en el que pasamos por Castellar den Hug,las fuentes del Llobregat y la famosa fábrica de cemento diseñada por Gaudí, hasta que llegamos al punto final de esta etapa: La Pobla de Lillet.
Después de acomodarnos en la fonda "Cerdanya" y descansar algo, nos vamos a dar una vuelta por el pueblo y a tomar unos vinos con un gran plato de jamón, chorizo, longaniza y queso en una curiosa bodega que había en el interior de un supermercado.
Cena en la fonda y a dormir, a esperar a la última etapa.
7ª Etapa: Viernes ,10 de Agosto. Pobla de Lillet Cap de Creus: 157 km. Desnivel acumulado: 1.800 m.Puertos: Merolla Santigosa Cadaqués Cap de Creus.
Comenzamos la ruta a las 8,05 de la mañana. Creo que hoy estábamos todos un poco tristes, porque era el ultimo día de nuestra ruta.
Nada mas salir de la Pobla de Lillet, comenzamos la ascensión al puerto de Merolla. Es un puerto suave y muy bonito, que asciende por un bosque precioso.
El descenso nos lleva hasta Campdevanol, donde tomamos un desvío a la derecha hasta Ripoll. En Ripoll nos confundimos de carretera, y en vez de tomar la carretera que nos llevase al Coll de Canes/Coubet, tomamos la que nos llevó hasta Sant Joan de les Abadesses, lo que alargó nuestra ruta en unos 25 km. Desde Sant Joan ascendemos el Coll de Santigosa, cuyo descenso coincide en parte con el del Coll de Coubet. Llegamos a Olot. A partir de aquí, encontramos un intenso tráfico que no nos abandonaría hasta el final. ¡Qué contraste con las tranquilas carreteras pirenaicas por las que habíamos pedaleado durante una semana! La consigna es ir todos juntos y lo mas pegados posible a la derecha. Hay infinidad de coches y camiones. Atravesamos la localidad de Castelfollit de la Roca y llegamos a Besalú, donde almorzamos.
Al salir de Besalú, nos encontramos con un fuerte viento en contra que no nos dejaría hasta el final. Es la famosa Tramontana del Ampurdán.El pelotón se rompe en dos bloques, por una parte Josep Rey, Juan Antonio y Joaquín, y un poco mas atrás el resto: José Luis, Oscar y Josep Meseguer. Todos luchando contra el viento y conviviendo con un intenso tráfico.Después de una espectacular caza de 25 kms.,
llegamos todos reagrupados a Figueras,dando una vuelta por la ciudad y pasando por delante del museo de Dalí.
Continuamos hacia Roses y nos disponemos a afrontar las ultimas dificultades de la etapa y de toda la ruta. Al abandonar Roses, el trafico se vuelve mas intenso. Vamos por una carretera muy estrecha y sin arcén. En un momento dado, Josep Rey, que va el último, hace el afilador con Joaquín y cae justo en medio de la carretera. Milagrosamente no pasaba ningún coche en ese momento. Paramos todos y le ayudamos a levantarse. Tiene algunos arañazos por la cara, rodilla y mano y un golpe en la cadera, pero nada importante. Este hombre es una roca. Después de un rato, volvemos a la ruta. El viento se ha transformado en un huracán. A lo lejos, vemos por donde asciende la carretera en el puerto de Cadaques que, sin ser muy duro, se hace algo pesado debido al viento ,al calor y a un intensísimo trafico por una carretera muy estrecha y sin arcén.
Por fin llegamos a Cadaques. Se aproxima el final de la ruta. Hay un gentío impresionante. Es el típico ambiente de playa. ¡Qué contraste tan grande con la tranquilidad de los pueblos pirenaicos por los que hemos pasado! ¡ Qué diferencia de tráfico y de personal! Para llegar a Cap de Creus, aún hay que atravesar otro "puertecillo" con fuertes desniveles tanto en subida como en bajada; es como la montaña rusa. La carretera pasa por una serie de urbanizaciones de trafico insufrible,entre ellas la de Port Lligat(casa de Dalí y Gala).
Por fin, el ambiente se despeja y la carretera parece una de esas que no llevan a ninguna parte. Por fin, se divisa el faro de Cap de Creus. Como no, está en lo alto de un elevado promontorio. Apenas queda 1 km. y el corazón nos da a todos un vuelco. Se nos olvida hasta el fuerte viento que parece que quiere que no logremos nuestro objetivo.
Por fin, a las 17,07 horas del día 10 de Agosto del 2.001, el grupo de 6 valerosos ciclistas alcanza las rocosas costas de Cap de Creus. La alegría es indescriptible. Todos nos damos la mano y nos felicitamos. La foto al lado del cartel de Cap de Creus es obligada. Después de 7 dias,845 kilometros y 24 puertos de montaña hemos alcanzado nuestro objetivo.

Lejos quedaba ya el momento en el que, hacia 7 días, dejábamos la playa de la Concha en San Sebastián. Ni que decir tiene que la experiencia ha sido de las que dejan huella.
En todos estos kilómetros ha habido de todo: calor, frío, lluvia, niebla, viento, puertos suaves, puertos duros, carreteras buenas y malas, solitarias y con trafico denso, momentos de sufrimiento, paisajes de ensueño, pinchazos, una caída, quemaduras del sol y un ambiente de cicloturismo extraordinario. Hemos atravesado las provincias de Guipuzcoa, Navarra, Huesca, Lleida ,Barcelona y Girona, y hemos contemplado toda la auténtica maravilla del Pirineo como sólo desde una bicicleta puede hacerse. Da pena que se acabe una aventura como esta.
Después de cargar las bicicletas en la furgoneta, nos dirigimos a Roses, al hotel "Goya Park". Alli nos estaba esperando Eduardo Castellet, de Barcelona y amigo de José Luis, que no había podido venir a la Transpirenaica por motivos familiares(pronto nuevo papá).
Después de alojarnos en el hotel y de descansar un poco, nos fuimos al restaurante "Le Barbacoe", donde nos esperaba una exquisita y abundante cena,preparada por Eduardo. Ya os podéis imaginar el tema de conversación de la cena:nuestras vivencias de los últimos días.
Después, José Luis pronunció un emotivo discurso, sobre lo que habían significado estos 7 días de convivencia dedicados a la bicicleta.
Al final, y para sorpresa de todos, Eduardo y José Luis nos hicieron entrega de unos trofeos personalizados como recuerdo de la Transpirenaica: Trofeo "Naranja" para Joaquín, Trofeo "Seguridad Vial" para Juan Antonio, Trofeo "Afilador" para José Luis, Trofeo "Gregario de Lujo" para Josep Meseguer, Trofeo "Aguila del Pirineo" para Oscar, el chaval del grupo, y Trofeo "de la Combatividad" para Josep Rey. También hubo una placa de recuerdo para Josep María, nuestro chófer, que ha cumplido con su cometido a la perfección. A Eduardo se le entregó un maillot conmemorativo de la Transpirenaica como los que habíamos llevado y "sudado" nosotros.
Después, nos fuimos a dormir "a pierna suelta", sin el nerviosismo de tener que madrugar al día siguiente para darse una paliza en bicicleta.
Al día siguiente, emprendimos el regreso hacia nuestros respectivos hogares. La verdad es que resultaba un poco duro volver a la realidad después de haber estado 7 días en un sueño, "flotando" sobre nuestras bicicletas.
Sobre las 14,30 llegamos a Flix. Fin de nuestro viaje y de nuestra aventura.